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Sumario
  1. Resumen
  2. Introducción: una historia milenaria
  3. Qué se traduce y cómo se traduce: las modalidades de la traducción
    3.1. Traducción oral
    3.2. Traducción escrita
      3.2.1. Según el uso de la lengua
      3.2.2. Traducción humana y traducción por ordenador
      3.2.3. Según el medio
    3.3. La competencia traductora
    3.4. La traducción automática: mitos y realidades
  4. Traducción, comunicación y documentación
  5. Conclusiones
  6. Fuentes de información
    6.1. Portales y directorios de recursos
    6.2. Diccionarios, glosarios, gramáticas
    6.3. Corpus lingüísticos
    6.4. Bases de datos terminológicas
    6.5. Revistas especializadas
    6.6. Miscelánea
      6.6.1. Bases de datos documentales
      6.6.2. Servidores de listas de distribución
      6.6.3. Empresas de traducción
      6.6.4. Servicios de traducción gratuitos en línea
  7. Notas

1. Resumen

La traducción es uno de los procesos comunicativos más antiguos que conoce la Humanidad, y entre sus objetivos se incluyen el facilitar todo tipo de relaciones humanas y la preservación de la diversidad lingüística del Planeta. Se constata que el trabajo de traductor y el mismo proceso de la traducción han sufrido un cambio radical en las últimas décadas.

En el presente artículo, en primer lugar, se hace un repaso de las modalidades de la traducción. A continuación se plantean las relaciones entre las disciplinas de la Traducción y la Documentación y se aboga por la inclusión, en los centros de información y documentación, de servicios relacionados con la Traducción que satisfagan las necesidades crecientes de un segmento importante de usuarios.

Se incluye un anexo con una recopilación, comentada, de recursos y fuentes de información presentes en la Red y que pueden resultar útiles para los traductores y los documentalistas que deseen proporcionar a sus usuarios algunos instrumentos de ayuda para comprender los documentos elaborados en otros idiomas distintos del propio.

2. Introducción: una historia milenaria

Afirmar a estas alturas que la aparición del lenguaje representó un hito fundamental en el proceso de humanización de nuestros antepasados, no es descubrir nada nuevo. Tampoco lo es decir que está aceptado por toda la comunidad científica que los primeros sistemas de comunicación debieron ser muy elementales, y que no fue hasta hace unos pocos miles de años que nuestros antepasados fueron capaces de transmitir conceptos complejos y abstractos mediante una articulación vocal. [1]

Sea como fuere, lo cierto es que en el transcurso de los últimos milenios las sociedades humanas han desarrollado multitud de lenguas habladas y también de formas de comunicación cada vez más sofisticadas para transmitir mensajes de forma duradera que auxiliaran a la tradición oral, hasta llegar a la invención de la escritura y los alfabetos.

A lo largo de la historia del hombre han nacido, evolucionado y desaparecido un número indeterminado de lenguas. También de un número indeterminado de ellas no se conocerá nunca nada. De otras sólo se sabrá que existieron, puesto que sus testimonios han llegado a nuestros días, aunque no seamos capaces de entenderlas ya que no siempre han venido acompañadas de una Piedra Roseta que desvelase sus claves.

Recurriendo al mito babélico se podría decir que desde tiempos inmemoriales el desarrollo de diferentes lenguas ha servido para cohesionar grupos humanos, pero también para desunirlos. Sabedores de este hecho, diferentes pueblos, culturas, imperios, etc. a lo largo de la Historia han tratado, con mayor o menor éxito y respaldados por el poder de las armas, el prestigio, los intereses económicos o todo ello junto, de imponer su lengua a lo largo y ancho de vastos territorios (por ejemplo el griego y el latín, o más recientemente en el español, el francés o el inglés). Incluso han existido intentos utópicos de popularizar lenguas internacionales como el Esperanto.

Pese a todos los avatares, lo cierto es que en el Planeta conviven hoy por hoy varios cientos de lenguas. Lenguas a partir de las que se facilitan las relaciones humanas de todo tipo, se transmite información y se genera conocimiento, tal y como viene ocurriendo desde hace miles de años. Y también como sucede desde hace miles de años, estas relaciones, informaciones y conocimientos se plasman en documentos.

Y son precisamente documentos los que atestiguan la existencia de intérpretes y traductores ya en la Antigüedad (Egipto, Grecia o el Imperio romano por ejemplo) y gracias a eso se sabe que sus actividades estaban integradas en la administración, el comercio, la vida religiosa, el ejército... Se conoce también que, en un proceso lento pero imparable, durante los siglos que abarca la Edad Media europea, los traductores fueron ganando prestigio y reconocimiento, y que gracias a su labor se difundieron textos escritos originalmente en árabe, griego, latín o hebreo por citar algunos ejemplos significativos. Y que en todas las campañas militares y comerciales que se llevaron a cabo desde los inicios de la expansión europea hasta épocas contemporáneas, los intérpretes facilitaron los contactos con otros pueblos... Y en fin, llegados al siglo XXI, en un mundo tan complejo y globalizado como el actual, es ampliamente sabido que pocas actividades se llevan a cabo sin la mediación de la traducción.

El por qué es bien sencillo: el ser humano sólo es capaz de dominar correctamente un número muy limitado de lenguas. La imposibilidad de dominarlas todas, unido a que las relaciones entre pueblos no han dejado de multiplicarse, ha llevado a los hombres desde hace siglos a crear procesos de intercambio lingüístico que permitiesen la intercomunicación y la difusión de la información. Y sin duda, los procesos más conocidos y relevantes son la traducción y la interpretación.

La interpretación es la primera forma de mediación lingüística que existió. Su aparición respondía a la necesidad de comunicación entre los hablantes de lenguas distintas, y por tanto, entre los habitantes de territorios y culturas diferentes que querían comerciar, o simplemente, convivir.

La traducción escrita apareció más tarde. La necesidad de transmitir con precisión a otra lengua lo que alguien había redactado exigía personas cultas que conocieran bien los idiomas de partida y de llegada. La traducción de los textos escritos obedecía a necesidades relacionadas con la expansión territorial, el control económico y político, pero también al deseo de difundir conocimientos, sistemas de valores, creencias religiosas, logros científicos, la literatura, el arte... [2]

Hoy se comparten todos esos afanes. Por lo tanto, a principios del siglo XXI, la interpretación y la traducción, lejos de perder importancia, se han convertido en aliados imprescindibles en la política, la economía, la ciencia y la cultura en general.

3. Qué se traduce y cómo se traduce: las modalidades de la traducción

La gran división en el marco de la Traducción y en la que la mayoría de autores están de acuerdo, es la que se establece entre la oral y escrita. Pero a partir de ahí, es más difícil fijar las categorías, puesto que en la práctica la mayoría de éstas se entremezclan entre si.

Con el objetivo de clarificar conceptos se ha elaborado el siguiente cuadro, (basado en el texto de Presas, 2000 : 9-16).

TRADUCCIÓN ORAL

TRADUCCIÓN ESCRITA

3.1. Traducción oral

La interpretación simultánea sirve para comunicar a un orador individual con un auditorio, de las dimensiones que éste sea, en tiempo real. Es decir, el autor de la explicación original y el intérprete van produciendo sus mensajes con sólo unos segundos de diferencia.

Se trata de un trabajo sumamente complejo para el traductor, ya que requiere una gran agilidad mental, un buen conocimiento de las dos lenguas (la del orador y la del público receptor), y una buena base respecto del tema del que se habla (de no poseer conocimientos sobre la disciplina en concreto, el traductor debe haber preparado antes de la sesión el vocabulario específico; no obstante, normalmente los intérpretes se especializan en ámbitos concretos). Además, de manera casi simultánea, de ahí el nombre, el intérprete ha de comprender el mensaje que el orador explica en una lengua, buscar su equivalente en la lengua del publico receptor, mientras aún está verbalizando el segmento anterior.

Entre las dificultades añadidas se pueden citar la velocidad que el orador imprima a su discurso o los distintos acentos en una misma lengua.

La interpretación consecutiva suele darse en conversaciones bilaterales entre pequeños grupos (políticos o comerciales por ejemplo) o individuos. Los intérpretes acostumbran a traducir segmentos de discurso oral mucho más amplios, sobre los diez minutos, ayudándose de notas escritas. El objetivo no es reproducir todo lo que se dice, sino resumir las ideas principales o los datos esenciales de los dos grupos o personas en contacto.

La interpretación a la vista viene a ser un proceso mixto, puesto que consiste en traducir oralmente un texto escrito, sin haberlo preparado antes. La finalidad es informar a aquellos que escuchan sobre los puntos esenciales del documento escrito.

La traducción social (social translation) es un concepto nuevo en España y no tanto en otros países con índices más elevados de población inmigrante y desde hace más años, como es el caso del Reino Unido o de Australia. Se trata de una traducción aproximada donde el traductor hace de intermediario entre las autoridades de un país y los distintos niveles de su administración (juzgados, ayuntamientos, hospitales...) y los inmigrantes.

Dentro de esta categoría existe una variante por así decirlo, conocida como mediación cultural , en la que el papel de traductor no recae en un profesional, si no en un inmigrante que conoce, amén de la lengua del país de origen, la del país de acogida, además de sus costumbres, leyes, etc., puesto que lleva varios años instalado en él. El mediador cultural está más próximo al inmigrante, ya que éste se reconoce en él y le resulta más fácil comunicarle sus dudas y problemas. [3]

3.2. Traducción escrita

Las subdivisiones que se establecen en la traducción escrita dependen de tres factores: en primer lugar, del uso de la lengua; en segundo lugar, de si el traductor es una máquina o un ser humano; por último, según el medio para el que se traduce.

3.2.1. Según el uso de la lengua

Según el uso de la lengua la traducción se divide en especializada, literaria y general. A continuación se destacan algunas peculiaridades de cada una de ellas.

La traducción especializada comprende una gran variedad de modalidades, caracterizadas por su área de conocimiento. En esta categoría se incluye la traducción científico-técnica, la económico-jurídica y un amplio abanico que puede abarcar desde la agricultura a la tauromaquia, pasando por la moda o los deportes.

Las diversas disciplinas se caracterizan por tener una terminología y fraseología específicas, por lo que es preciso que el traductor tenga nociones de la materia que traduce. Son usuarios "científicos" (humanistas, profesionales de las ciencias sociales, de la salud, tecnólogos, etc.) los que precisan de este tipo de traducción. A menudo estos usuarios (que al menos en teoría conocen bien varias lenguas), se atreven a traducir ellos mismos documentos que necesitan para su trabajo cotidiano.

La traducción literaria es la que se realiza, principalmente, sobre las obras elaboradas con lenguaje literario. Suelen ser novelas, cuentos, teatro, poesía, ensayos, biografías, cómics... Este tipo de traducción llega a un público mucho más amplio, si se tiene en cuenta que aquí se engloba toda la literatura infantil y juvenil, los best-sellers y un largo etc.

Por último, se entiende por traducción general la traducción de textos sin dificultades aparentes (sin complejas terminologías por ejemplo), como podrían ser los artículos periodísticos y obras de difusión general.

3.2.2. Traducción humana y traducción por ordenador

La traducción humana es la que lleva a cabo un profesional formado para tal menester, profesional que puede convertirse en intérprete o traductor en función de sus gustos, preparación y suerte.

Aunque se haya avanzado mucho en traducción automática y asistida por ordenador, lo cierto es que, aún hoy, si lo que se desea es tener una traducción de calidad, la concurrencia de los (buenos) traductores humanos sigue siendo esencial.

La traducción por ordenador la hacen sistemas informáticos, con o sin intervención humana. Se divide en traducción automática y traducción asistida por ordenador.

La traducción automática (TA). Es la realizada exclusivamente "por la máquina", a partir de un software específico de traducción automática (entre dos pares de lenguas) y la inclusión de los textos en la memoria del ordenador. La traducción resultante puede tener un porcentaje variable de fiabilidad en función del tipo de texto que se esté traduciendo (general, científico, literario...) y de la similitud entre las lenguas (por ejemplo, la traducción automática será más fácil entre el catalán y el castellano que entre el chino y el inglés).

En la traducción asistida por ordenador (TAO) en cambio, el traductor sigue siendo un humano, pero cuenta con la ayuda de un programa de traducción asistida integrado por diccionarios terminológicos y por un programa de alineación que crea correspondencias entre segmentos de textos originales y segmentos de los correspondientes textos traducidos (Presas, 2000 : 17).

Estos sistemas proporcionan al traductor las soluciones que él mismo ha encontrado previamente en otros trabajos de características similares. Por eso son útiles para traducir grandes volúmenes de textos en campos concretos de especialización, en los que a menudo puede haber frases y párrafos repetidos o muy similares (por ejemplo el lenguaje jurídico en la Unión Europea).

3.2.3. Según el medio

El medio para el que traduce impone al traductor unas determinadas formas de trabajar, conocer determinadas técnicas, someterse a unas restricciones específicas, etc. [4] De ahí que dentro de la traducción escrita exista esta categoría, que a su vez se subdivide en localización y traducción de medios audiovisuales.

La localización es, básicamente, la traducción de programas informáticos. En estos casos el proceso de traducción no afecta a la parte "invisible" para el usuario, esto es, los algoritmos, si no a la parte visible: la interfície, el programa de ayuda, manuales, material publicitario... hasta el contrato de licencia. En esta categoría también se incluye la traducción de sitios web.

La traducción audiovisual se divide en:

Subtitulación. Supone producir el resumen del diálogo que los actores mantienen en la pantalla y rescribirlo para que los espectadores puedan leerlo, sobreimpresionado, en dicha pantalla. En este caso el traductor se enfrenta al problema del espacio (normalmente los subtítulos han de terne tan sólo un par de líneas, con un número determinado de caracteres) y del tiempo (la permanencia del subtítulo es de unos pocos segundos).

El doblaje consiste en hacer una traducción escrita de los diálogos de los actores o de los comentarios (también orales) que acompañan a los documentales por ejemplo. El texto resultante es el que posteriormente utilizará el doblador. En este caso, la traducción se ve condicionada también por el medio: por ejemplo en una película, lo traducido deberá ajustarse al movimiento de los labios de los actores. A menudo no son traducciones fieles, sino adaptaciones del discurso oral.

La supratitulación se realiza en las óperas, para facilitar al espectador el desarrollo de la acción. Consiste es sintetizar los fragmentos de cantabile y los recitativos; esta síntesis aparece en una pantalla luminosa instalada en la parte superior del escenario o detrás de los asientos del público. Una vez más la traducción deberá ajustarse al tiempo (escénico) y a la acción que se está desarrollando.

La traducción de materiales audiovisuales incluye por ejemplo enciclopedias editadas en soportes ópticos. Son documentos que contienen tanto textos, como imágenes fijas, fragmentos de vídeo o audio, etc.

Al comienzo de este capítulo 2 se incidía en que, en la práctica, muchas de estas categorías se entremezclan entre si. Por poner sólo un ejemplo: el especialista que traduzca una enciclopedia multimedia de Medicina debe tener sin duda conocimientos sobre traducción especializada, pero también sobre las técnicas de la traducción audiovisual.

Después de todo lo expuesto se constata que: a) existen diversos tipos de traducciones; b) que no sólo se traducen documentos en soporte papel (afortunadamente para el mercado de trabajo de la traducción): hay que traducir diálogos de películas, spots publicitarios, canciones, documentos multimedia, sitios web, software, etc. Por otro lado, el papel ha dejado de ser el único medio para plasmar la traducción una vez terminada ésta.

Y tampoco es el papel el único soporte en que se distribuyen diccionarios, corpus lingüísticos y otras herramientas para la traducción. En este sentido Internet se ha convertido en un medio indispensable para el quehacer diario del profesional de la traducción. En la Red se localizan miles de recursos (no todos de la misma calidad, evidentemente); recursos que también pueden ser de utilidad para aquellas personas que, teniendo un conocimiento mediano de una lengua, deseen traducir (o al menos entender correctamente), un documento (un articulo científico, un reportaje periodístico o una sede web, etc.) para su propio consumo.

3.3. La competencia traductora

Hasta ahora se ha hablado de modalidades de traducción. Pero, al margen de éstas, o por encima de éstas, hay que contar con la competencia en la traducción que tengan los profesionales del sector.

Las habilidades y competencias que se exigen a un traductor moderno se concretan en las siguientes:

  1. La gramatical, en las lenguas fuentes y de destino.

  2. La sociocultural, sobre las peculiaridades sociales de las dos lenguas y sobre los contextos en los que se han producido y van a circular los documentos.

  3. La comunicativa, para entender las condiciones de comunicación en que se crea el documento original y reflejarlas en lo traducido.

  4. La específica sobre la materia de la que trata el documento para los traductores especializados.

  5. La literaria y artística para saber redactar con gracia y estilo para los traductores literarios.

A estas aptitudes hay que añadir algunas propias de verdaderos gestores de la información.

Los traductores del siglo XXI usan Internet, en buena medida para resolver dudas y problemas de información y documentación, ya que los traductores (tanto los literarios como los especializados) no traducen entre lenguas, para lo que bastaría el auxilio de buenos diccionarios, si no entre culturas. Y para resolver los problemas que les plantea una traducción, deberán buscar las fuentes documentales idóneas. Su éxito dependerá de varios factores:

  1. Haber identificado correctamente el problema de la traducción y por tanto saber qué buscar exactamente.

  2. La accesibilidad de las fuentes de información.

  3. El tiempo de que disponga.

  4. Sus conocimientos previos sobre el tema.

  5. Su habilidad para recuperar información e instrumentos (generales y especializados) en Internet.

En el caso de los usuarios que deseen comprender un documento y traducirlo mejor o peor para su propio consumo, los factores anteriores se convierten para ellos en los siguientes problemas:

No identifican los "problemas de la traducción" para los que se han de proponer las mejores soluciones; simplemente no "comprenden" determinadas partes o frases del documento, y han de buscar la manera de obtener la información que les permita entender lo que el documento explica.

Pueden desconocer las fuentes de información existentes sobre la materia (diccionarios especializados, gramáticas, corpus..)

Su tiempo puede ser muy escaso o muy amplio, en función de para qué necesitan el documento traducido (no es lo mismo traducir un cómic para su disfrute en el tiempo libre que traducir un informe económico para tomar decisiones de trabajo inmediatas).

Los conocimientos previos suelen ser la base que permite a los usuarios "atreverse" con la traducción de documentos especializados (de su campo de trabajo o científicos), aunque sus conocimientos del idioma original no sean profundos.

Independientemente de su habilidad con Internet, puede disponer de muchos recursos informativos sobre el tema del documento, pero ninguno sobre el ámbito de la traducción (y ahí es donde pueden ayudar los documentalistas, preparando listados de recursos útiles).

3.4. La traducción automática: mitos y realidades

Sin desvirtuar nada de lo dicho hasta ahora, hay que aclarar no obstante que la traducción humana tal y como se ha venido haciendo durante siglos, esto es, la traducción realizada con la única ayuda de los propios conocimientos lingüísticos y culturales por un lado, y de algunos diccionarios y obras de referencia por otro, resulta impensable a principios del siglo XXI.

Desde mediados del siglo XX se han hecho intentos más o menos exitosos de construir máquinas traductoras que permitan sustituir total o parcialmente a los traductores humanos. Por ello actualmente se hacen clasificaciones de la Traducción en las que el parámetro a tener en cuenta es el grado de automatización de la misma. Es en este contexto en el que aparecen los conceptos de Traducción Automática (TA) y Traducción Asistida por Ordenador (TAO). Podría decirse que la traducción humana tradicional y la automática se hallarían en los extremos opuestos de una hipotética clasificación del método de la traducción según su grado de automatización. Pero las cosas no san tan simples.

Los sistemas de TA funcionan prescindiendo del ser humano en el proceso traductológico. Conviene señalar no obstante que, aunque existen algunos buenos programas de TA (como Systran, usado por los traductores de la Unión Europea), si lo que se desea obtener es un producto de calidad, aún se precisa que un humano revise el documento traducido por la máquina.

Dentro de los programas de TA, los que dan mejores resultados son los traductores automáticos especializados, que proporcionan traducciones bastante fiables que no precisan ser revisadas o post-editadas. Ahora bien, esos programas se limitan a temas sumamente específicos. El mejor ejemplo lo constituye el software canadiense Taum-Meteo, diseñado para la traducción de partes meteorológicos.

Ente la traducción humana tradicional y la TA hay dos estadios intermedios. Uno es el de la Traducción Asistida por Ordenador (TAO), según la cual un traductor humano realiza su tarea con la ayuda de los procesadores de textos dotados de correctores ortográficos, diccionarios electrónicos, bases de datos terminológicas, corpus lingüísticos especializados, etc. Este tipo de traducción es la que impera desde la última década del siglo XX. De hecho resulta inconcebible que un traductor profesional no emplee todos los recursos documentales e idiomáticos a su alcance para hacer mejor y más rápidamente su trabajo. Se puede asegurar que la TAO es la forma habitual de traducción profesional ahora mismo.

El segundo estadio se denomina Traducción Automática asistida por el hombre, y se sobreentiende que es el sistema informático el responsable principal de la traducción del documento. Sin embargo, el traductor humano "ayudará" a la máquina realizando la pre-edición del texto (sustituyendo expresiones por otras más simples o precisas, limitando el lenguaje usado, etc.), o bien durante el propio proceso de la traducción, escogiendo una de las propuestas de traducción que haga la máquina. Se suele desaconsejar la post-edición, puesto que los costes en tiempo y dinero sólo resultan lógicos si el texto resultante es de buena calidad (como en el caso de Systran).

Finalmente, comentar que los sistemas en que la mayor responsabilidad traductora recae sobre las máquinas no están pensados para traducir textos literarios, si no únicamente documentos técnicos altamente especializados, porques estos sistemas se limitan a trabajar con campos del lenguaje muy definidos, y no "se llevan bien" con las figuras retóricas, los juegos de palabras, las frases desestructuradas, diferentes registros del lenguaje, etc.

Ante todo lo expuesto puede decirse que el ámbito de la traducción debe contemplarse desde una doble perspectiva. Por un lado, el traductor humano no debería temer (al menos a corto y medio plazo) verse sustituido por las máquinas: bien al contrario, el objetivo de los programas de TA y las herramientas de apoyo de todo tipo que constituyen la TAO es ayudarlo, haciendo que su tarea sea menos repetitiva y se convierta en más creativa y rápida.

Por otro lado, para los usuarios especializados en alguna disciplina científica, se abren nuevas facilidades de comprensión de la información contenida en los documentos, puesto que éstos pueden ser traducidos de una forma rápida y con una calidad aceptable (entre el 60 y el 80% de fiabilidad) por las máquinas, y puestos a disposición de los usuarios (ya sea con una revisión ulterior o bien entregados "en bruto") para su propio consumo.

4. Traducción, comunicación y documentación

Desde hace tiempo existen relaciones entre las disciplinas de la Traducción y la Documentación, relaciones que nadie discute: por ejemplo, antes de realizar una determinada traducción, el profesional debe "documentar" dicha traducción, lo que implica hacer búsquedas, a veces muy complejas, de los materiales adecuados. Por otro lado, el traductor utiliza una gran variedad de fuentes de información documentales de apoyo en su trabajo (por ejemplo obras de referencia, bases de datos terminológicas, etc.). Todo ello sin olvidar que el traductor traduce documentos en todos los soportes, por lo que debe conocer sus características. Es decir: los traductores se han convertido, por un lado, en verdaderos expertos en la localización y selección de información. Pero también, en muchos casos, en su organización y gestión, como puede comprobarse al consultar tantos y tantos sitios web hechos por traductores para traductores.

Para facilitar la tarea del traductor profesional y también de usuarios que deseen y puedan traducir para su uso personal algún documento, bibliotecas y centros de documentación especializados han venido ofreciendo su soporte y ayuda. Pero, dicha ayuda, ¿podría ampliarse en forma de nuevos servicios y productos? Y la pregunta más comprometida ¿qué tipo de servicios y productos? En este capítulo se apuntan algunas ideas al respecto.

A pesar de que el inglés sea la lengua de los negocios y de la ciencia debido al predominio que en la escena político-económica y militar juega desde hace algunas décadas EE.UU., conviene no olvidar que a diario se producen infinidad de documentos de todo tipo (libros, artículos científicos, películas, spots publicitarios, webs, documentos sonoros, multimedia, y un largo etc.), en infinidad de lenguas.

Parte de esos documentos están pensados para el consumo interno. Pero otros están concebidos para ser difundidos también entre los ciudadanos de otros países, hablantes por tanto de otras lenguas, lo que implica que muchos documentos deberá traducirse, en cualquiera de las modalidades posibles, y a todos los idiomas que se desee.

Como se verá, todo esto afecta directamente a las ciencia de la Documentación, entendida como la disciplina que tiene por objeto la gestión eficiente de la información y los conocimientos contenidos en los documentos, diseñando los sistemas de información más adecuados para ponerlos a disposición del número más amplio posible de usuarios.

La implantación progresiva, en el ámbito documental, de una nueva filosofía de trabajo con la introducción de conceptos como cliente en lugar de usuario; de satisfacción (del cliente) respecto de los servicios que recibe y de aumento de la calidad de dichos servicios como elementos clave del funcionamiento de todo Servicio de Información y Documentación (SID), ha provocado la aparición de un nuevo escenario. En este escenario, los SID habrán de asumir más funciones.

Una de esas nuevas competencias podría estar relacionada, precisamente, con la traducción. Y es que la multiplicidad de idiomas en los que pueden haber sido creados originalmente los documentos, sumado al desconocimiento de un gran número de dichas lenguas por parte de los clientes-usuarios, ocasiona que los SID reciban peticiones, no sólo de documentos en inglés, alemán o árabe por ejemplo, si no de sus traducciones.

¿Quiere esto decir que a partir de ahora los documentalistas tendrán que, además de facilitar el acceso a la información, traducirla? ¿o que algunos SID deban incorporar una sección en la misma biblioteca donde trabajarán traductores? No, por supuesto. Pero sí que puede constituir un puente eficaz entre los clientes, los documentos solicitados y los traductores.

Evidentemente, estas nuevas competencias conllevan toda una serie de cuestiones a resolver. En primer lugar está la económica, puesto que representarán un coste económico para el SID: una inversión en tiempo, personal, posiblemente en determinadas infraestructuras, software, etc. ¿Quién asumirá el gasto? ¿El SID? ¿El cliente? ¿Ambos?

Por otro lado, el SID que incorpore algunos de los servicios que se detallan a continuación deberá tener en cuenta todos los aspectos legales que se deriven de estas prácticas, partiendo no obstante de la base que la traducción de un documento se hará para el uso exclusivo del usuario que lo haya solicitado y no para su comercialización.

Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, algunas de las acciones que, respecto de la traducción, podrían desarrollar los SID son los que se especifican a continuación.

Hasta aquí se ha hablado de la relación entre el SID y el usuario externo que hace una demanda. Pero no debe olvidarse que también los documentalistas de determinados centros pueden necesitar traducir alguna herramienta de trabajo (normas, reglas, manuales...). En este caso, pueden ser los beneficiados directos de los nuevos servicios de traducción implementados por el centro.

5. Conclusiones

La conclusiones de este artículo pueden articularse entorno a dos temas fundamentales:

6. Fuentes de información

AGUILAR-AMAT, A. (1998). "La terminología y su documentación". En: J. Baró.; P. Cid (eds.). Anuari SOCADI de documentació i informació = Anuario SOCADI de documentación e información. Barcelona: Societat Catalana de Documentació i Informació. P. 77- 84

CID, P.; RECODER, M.J. (2000). "Dónde están las llaves... o los recursos digitales para la traducción". En: E. Fuentes (dir.). Anuari de biblioteconomia i informació: Bibliodoc 2000 = Anuario de biblioteconomía i documentación = Library and information sciences yearbook. Barcelona: Col·legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya. P. 51-68

GONZALO, C. (2000). "Fuentes lingüísticas en Internet para el traductor". En: C. Gonzalo; V. García Yebra (eds.). Documentación, terminología y traducción. Madrid: Síntesis; Soria: Fundación Duques de Soria. (Biblioteconomía y Documentación). P. 145-166

GONZALO, C.; GARCIA YEBRA, V. (eds.). (2000) Documentación, terminología y traducción. Madrid: Síntesis; Soria: Fundación Duques de Soria. (Biblioteconomía y Documentación)

HERNUÑEZ, P. (2000). "Las bases de datos terminológicas de la Comisión Europea: Eurodicautom". En: C. Gonzalo; V. García Yebra (eds.). Documentación, terminología y traducción. Madrid: Síntesis; Soria: Fundación Duques de Soria. P. 97-107

PALOMARES, R. (1999). "Evaluación de recursos de comunicación para el traductor en Internet". En: M. Pinto; J.A. Cordón (eds.). Técnicas documentales aplicadas a la traducción. Madrid: Síntesis. P. 179-193

PALOMARES, R. (2000). Recursos documentales para el estudio de la traducción. Málaga: Universidad de Málaga. (Textos mínimos; 58)

PINTO, M; CORDON, J.A. (eds.) (1999). Técnicas documentales aplicadas a la traducción. Madrid: Síntesis. (Biblioteconomía y Documentación)

PRESAS, M. (coord..). (2000). Teoria i pràctica de la traducció. 1a ed. [Barcelona]: Fundació per a la Universitat Oberta de Catalunya

RECODER, M.J. (2000). "Las revistas electrónicas y la traducción". En: C. Gonzalo; V. García Yebra (eds.). Documentación, terminología y traducción. Madrid: Síntesis; Soria: Fundación Duques de Soria. (Biblioteconomía y Documentación). P. 133-144

ZAZO RODRÍGUEZ, Ángel Francisco. (1997). "La traducción automática y asistida por ordenador"[conferencia]. En: Seminario sobre Fuentes de Información y Técnicas documentales aplicadas a la traducción. Facultad de Traducción e Interpretación. Universidad de Valladolid. Extensión universitaria de Soria, septiembre 1997

A continuación se ofrece una recopilación, comentada, de recursos y fuentes de información presentes en la Red y que pueden resultar útiles para los traductores.

Como no podría ser de otra manera, este listado dista mucho de ser exhaustivo. El objetivo es dar al lector una idea de la tipología de recursos útiles para la traducción que se pueden encontrar en Internet.

Dichos recursos están clasificadas en:

Posiblemente muchos de los recursos que se mencionan podrían clasificarse en más de una categoría, pero se ha optado por no repetirlos (lo cual sería engorroso y nada útil para el lector) y sí en cambio adscribirlos a aquella que define mejor su contenido.

Todas las direcciones han sido comprobadas por última vez en noviembre de 2002, pese a lo cual no se descarta que en el momento de la publicación del presente artículo algunos enlaces hayan dejado de estar activos o hayan cambiado su URL.

6.1. Portales y directorios de recursos

Navegando por la Red se pueden encontrar miles de sitios web relacionados con la traducción. Han sido creados por instituciones públicas y privadas, pero también por traductores particulares, con objetivos diferentes: comerciales, educativos, informativos, etc. La mayoría contienen directorios con enlaces útiles para el traductor. Aunque no todos ofrecen la misma calidad ni están igualmente actualizados, lo cierto es que el traductor o el documentalista que tenga que hacer de intermediario, o el propio usuario, tienen a su disposición todo un mundo virtual de pequeños y grandes directorios. Asimismo y al igual que ocurre en otros ámbitos, los portales han proliferado también en el mundo de la Traducción, e incorporan directorios, herramientas en línea, documentos...y, en definitiva, servicios especializados.

Unos cuantas direcciones interesantes son:

ACEtt Traductores (www.acett.org/). ACEtt es la Sección Autónoma de Traductores de Libros de la Asociación Colegial de Escritores de España. A través de su web, ACEtt ofrece a sus asociados la posibilidad de acceder a diversos servicios gratuitos y participar en actividades encaminadas a estimular el intercambio de ideas y experiencias. Además, proporciona enlaces con: bibliotecas, textos digitales, universidades, diccionarios, software, una selección de artículos de prensa relacionados con el traducción y el libro, la revista Vasos comunicantes, y un directorio de traductores españoles.

Aquarius Home page (aquarius.net/). Aquarius es una iniciativa de Language Networks BV, concebida como un lugar donde el traductor puede promocionarse y encontrar trabajo. Aquarius ofrece una enorme base de datos que contiene información de unos 15.000 traductores (es gratuito registrarse) y de más de 2.300 empresas y agencias de traducción de aproximadamente un centenar de países. Además mantiene enlaces con herramientas diversas, noticias, premios, ofertas de trabajo, etc.

Foreingword. Es un portal dirigido "tanto al traductor profesional como al usuario ocasional deseoso de investigar las diversas posibilidades que presentan las nuevas tecnologías de la lengua que perfilarán el mundo de la traducción en el futuro". Tiene dos sitios:

Mantiene enlaces con cientos de diccionarios y glosarios. Proporcionan acceso a sistemas y herramientas para la traducción automática, memorias de traducción y otras herramientas útiles para lingüistas y traductores.

Si un usuario busca trabajo, puede anunciarse. Si por el contrario lo que busca es un traductor, Foreingword, pone a su disposición una amplia base de datos. Asimismo este portal ofrece: un foro de consulta de idiomas y traducción, últimas noticias, congresos, enlaces con otros sitios web...

Foreingword integra también un buscador especializado: Eureka. Pueden realizarse búsquedas por categorías, pero también utilizando boléanos, operadores de proximidad, paréntesis y truncamientos.

Ofrece también diversos productos informáticos:

Abundan las páginas de traductores que van mucho más allá de ser "páginas personales" y mantienen directorios muy útiles y famosos en toda la Red, como es el caso de:

En la Red se localizan también sitios web que, aunque no estén especializados exclusivamente en Traducción, tienen materiales, secciones y/o servicios altamente interesantes para los profesionales de esta disciplina. En este sentido, un caso a mencionar tanto por la calidad de sus contenidos como por la excelente presentación y organización de la información es: * Centro Virtual Cervantes: la ventana a la lengua española (http://www.cvc.cervantes.es). Creado y mantenido por el Instituto Cervantes tiene como objetivo "contribuir a la difusión de la lengua española y las culturas hispánicas". Los servicios y materiales que se encuentran en el CVC se ponen a disposición de profesores de español, estudiantes, traductores, periodistas y otros profesionales de la lengua y, en general, de cualquier persona interesada en el idioma castellano.

Tiene las siguientes secciones: Actos culturales (información sobre actos de diversa índole). Foros: del Hispanista, TIC, del español, didáctico. Obras de referencia: sobre distintos aspectos de la lenguay la cultura y también de la traducción; concretamente sobre ésta proporciona un conjunto de estudios sobre la teoría, aplicación y uso, práctica profesional y enseñanza. Oteador:es una recopilación de direcciones de páginas relaciones con la lengua y la cultura española, además de algunas direcciones de páginas que sirven para orientarse entre aquellas. Adicionalmente, el Oteador ofrece una potente herramienta para localizar información en Internet: un buscador-indizador que se ciñe específicamente a aquellos sitios recopilados en su propio índice.

Otras secciones diarias son: Trujamán, Rinconete y DidactiRed. Trujumán es, como decimos una sección diaria, realizada por y para traductores; se puede acceder al artículo del día y a los publicados en ediciones anteriores, por autor y por fecha.

6.2. Diccionarios, glosarios, gramáticas

Sin exagerar, son decenas de miles los diccionarios, glosarios, léxicos, gramáticas, etc. que se encuentran en línea, aunque no todos ellos son igualmente útiles para el traductor puesto que con más frecuencia de la deseada resultan demasiadopobres para su trabajo. Sin embargo, pueden ser válidos para usuarios o Servicios de Información y Documentación que preparen listas de recursos documentales especializados.

Una vez más los directorios especializados son fundamentales para orientarse en este tipo de herramientas. Además de los directorios comentados en el punto anterior, resultan altamente recomendables:

6.3. Corpus lingüísticos

Los corpus lingüísticos, "entendidos como conjuntos estructurados de muestras -escritas u orales- del uso real de la lengua, diseñados según una serie de criterios previamente establecidos" (Gonzalo, 2000 : 160) constituyen una fuente de información de inapreciable valor para los traductores, así como las obras lexicográficas elaboradas a partir de un corpus real y fiable.

Y justamente las palabras clave aquí son "reales" y "fiables". En Internet se tiene acceso a bastantes de estas fuentes, pero ni mucho menos todas presentan una calidad similar: las verdaderamente útiles se fundamentan en largos y laboriosos trabajos. Éstas, las fiables, suelen tener una circulación restringida y/o no son de libre acceso. [5]

No obstante, hay instrumentos de calidad como:

Asimismo se recomiendan los siguientes sitios web a todos aquellos que trabajen en corpus lingüísticos:

6.4. Bases de datos terminológicas

Hay infinidad de bases de datos especializadas y entre ellas, las más útiles para la traducción de textos científico-técnicos son las terminológicas. Por su prestigio, número de términos, multilingüismo y gratuidad hay que destacar la conocida

También de la Unión Europea:

Si bien EURODICAUTOM es de referencia obligada, existen otras bases de datos terminológicas especializadas, aunque no todas ellas son gratuitas, como por ejemplo:

6.5. Revistas especializadas

Hasta hace relativamente poco, el número de revistas digitales en línea especializadas en traducción e interpretación no era demasiado elevado, al menos si se compara con otro tipo de recursos.

Entre las "veteranas" se pueden citar:

Y entre las aparecidas recientemente:

También menudean las versiones digitales de revistas hasta ahora publicadas en papel, como es el caso de:

6.6. Miscelánea

Inevitablemente se incluye un "cajón de sastre", donde podrían tener cabida infinidad de otros recursos: desde bases de datos documentales (que dependiendo de su especialización y tipología pueden proporcionar al traductor respuestas a problemas puntuales que le plantee la traducción que está realizando, o bien le sirven para mantenerse al día de lo que se está publicando en materia de Traducción, Lingüística o Terminología) hasta páginas web de asociaciones profesionales diversas.

6.6.1. Bases de datos documentales

Así se destacan los siguientes recursos:

6.6.2. Servidores de listas de distribución

Como para cualquier otro colectivo, las listas de distribución o listas de correo electrónico y los foros o grupos de debate, constituyen para los traductores una manera práctica de intercambiar información, experiencias y opinionessobre los aspectos que afectan a su trabajo.

Dada la enorme cantidad de foros de debate y listas que existen (y desaparecen, todo sea dicho de paso), es recomendable acudir a servidores y buscadores de foros y listas para suscribirsea aquellas que más interesen. A destacar:

Asimismo resulta interesante consultar:

6.6.3. Empresas de traducción

Son infinidad las empresas que se anuncian en Internet. Muchas ofrecen herramientas de TA y TAO. Un ejemplo:

6.6.4. Servicios de traducción gratuitos en línea

Por otro lado, en la Red hay numerosas empresas que, con intención de promocionar sus productos, hacen demostraciones en línea de sus programas de traducción automática (generalmente dichas demostraciones consisten en la posibilidad de traducir pequeños textos y/o páginas web enteras). Pueden ser muy útiles para aquellos que se conforman con textos traducidos "en bruto" puesto que son para el propio consumo y no precisan una traducción refinada.

Dos ejemplos:

Por otro lado muchos buscadores incluyen, entre sus servicios gratuitos, el de traducción automática en línea de pequeños textos y páginas web.

Los traductores profesionales no los utilizan, porque sus resultados no son lo suficientemente fiables. Sin embargo, son útiles para toda aquella persona que quiera entender un texto en otra lengua diferente a la suya. Dos productos interesantes en este sentido serían:

Otra cosa destacable de Google es que el usuario puede elegir el idioma en que desea que aparezcan los mensajes y los botones. En total actualmente ofrece interfaces en 86 idiomas.

Parece comúnmente aceptado que las traducciones resultantes de estos tipos de sistemas no siempre resultan fiables, incluso a veces, no parecen tener mucho que ver con el texto de partida. De todos modos hay que señalar que en muchas ocasiones el usuario podría colaborar en la obtención de resultados de mayor calidad haciendo un tratamiento previo del texto. Dicho de otra manera: como los sistemas de traducción automática tienen aún muchos limitaciones,conviene tener en cuenta toda una serie de sencillas pautas a la hora de hacer el texto que se desee traducir. Por ejemplo, en la página web de la empresa AutomaticTrans (www.automatictrans.es/recomendaciones.htm), se dan diez consejos prácticos en este sentido, que son:

7. Notas

[1] Según Paul Mellars, un lenguaje simbólico tan desarrollado como el que usamos los humanos en la actualidad debió surgir hace tan sólo 40.000 años, durante el Paleolítico Superior y en el seno de poblaciones modernas. Mellars, citado en: Bermúdez de Castro, J.M. (2002). El chico de la Gran Dolina: en os orígenes de lo humano. 2ª ed. Barcelona: Critica. (Drakontos). P. 274) [volver]

[2] No podemos exponer aquí todas las definiciones que se han dado sobre qué es la traducción. A efectos de este artículo hemos optado por aquella que dice que la traducción es la producción de un texto nuevo, motivado y determinado por circunstancias histórico-culturales distintas a las del texto original del que se partió. [volver]

[3] Por citar un solo ejemplo diremos que en Mataró, ciudad con un elevado índice de inmigración subsahariana y magrebí, trabajan varios mediadores culturales para que los inmigrantes marroquíes, senegaleses y gambianos puedan relacionarse mejor sobre todo con la Sanidad y los servicios sociales. [volver]

[4] En la subtitulación, por ejemplo, el traductor debe adaptarse al ritmo de las imágenes. Así, no pueden hacerse frases larguísimas que continúen en el plano siguiente, porque el espectador se "perdería". [volver]

[5] Lo que si resulta bastante usual encontrar en la Red son textos marcados con SGML para ser utilizados como corpus. Muchos de ellos son gratuitos. [volver]

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